martes, 16 de agosto de 2016

El Arte de Hacer el Mal. Mis Villanos Favoritos.

Estamos abocados al mal. Lo siento si te molesta, es un hecho, al igual que todos nosotros, eres malvado. Nunca harás nada terrible, porque estás reprimido, no sólo de forma física, sino también mental. Se te ha educado en la importancia de hacer el bien, de no dañar a nadie y ayudar a los desfavorecidos y, a su vez, transmitirás a su vez esta filosofía a tus hijos, continuando con la eterna cadena. Estoy seguro de que más de una vez has soñado con estrangular a alguien. Esa noticia de la enésima víctima de abuso doméstico, seguro que has imaginado con todo lujo de detalles en lo que harías al agresor si supieras que no hay consecuencias. Seguro que las imágenes que rondaron por tu cabeza superarían cualquier escena de Tarantino. Seguro que no te resulto desagradable, sino placentero imaginar a ese cabrón reducido a un cuerpo sin vida a tus pies. En este caso tu furia se desata sin control, puesto que el objeto de tu ira es un mal hombre, no te reprimes, dejas a tu ser, ser.

Aquí todos estamos locos, es la naturaleza humana. Los cristianos ya se dieron cuenta de esto, y utilizaron el pecado original como excusa de su tendencia al mal. Edgar Allan Poe también lo comentó y, bajo el nombre del Demonio de la Perversidad, habla del impulso interno que desea hacer el mal, incluso si no conlleva beneficio alguno, por el mero hecho de cometer el mal.

Quizá es por esto por lo que nos gustan tanto los villanos. En el mundo de la fantasía podemos soñar hacer con lo que nunca haríamos. Nos vemos reflejados en esas personalidades liberadas, que van más allá de lo socialmente aceptado. Seguro que más de una vez te has sentido más identificado con el villano de una película que con el héroe, ¿a que sí? Bueno, a mi me pasa a menudo, y como un loco más en este mundo voy a hacer una lista de los mejores villanos con los que me he topado, aquellos que, por una u otra razón, se quedaron marcados en mi ser.


Pyramid Head, de Silent Hill 2 (Videojuego de Team Silent)


Tras la introducción anterior sobre los demonios internos, el primer villano no podía ser otro que Pyramid Head, pues él es la representación del horror que habita en nuestro interior, o más bien el de James, protagonista de Silent Hill 2. Esta macabra criatura es la imagen del pecado interno, y la balanza que juzga sus actos, torturándole eternamente por ellos. Pyramid Head es el que despierta los impulsos malvados que todos tenemos en nuestro interior y, a su vez, el que nos castiga por ellos. Nada puede pararle, no está vivo, solo existe para ti, para tu sufrimiento.

Jules Winnfield, de Pulp Fiction (Película de Quentin Tarantino)


Muchas veces, lo que más nos interesa de un villano no es su falta de ética, sino su retorcida moralidad. Jules Winnfield tiene una moral muy clara. Te hablará de poder de Jesús y contará lo mal que son los chavales de hoy en día, justo antes de volarte la tapa de los sesos. Jules representa una mente totalmente contradictoria pero creíble, una persona que comete el mayor de los crímenes y después se fascina por una aparición religiosa. Es un asesino profesional despiadado, sí, pero no amoral, él tiene una moral, una moral propia, la cual pone por delante de todas las cosas.

Rorschach, de Watchmen (Cómic de Alan Moore)


El superhéroe clásico se enfrenta al mal sin dudar y nunca descansa hasta que todos los villanos estén entre rejas. El superhéroe ha visto mucha maldad en este mundo, y aún así se mantiene justo y bueno. Seamos sinceros, esta visión es una patraña, ninguno de nosotros actuaría como Batman o Superman si estuviésemos en su piel, somos mucho peores personas. Rorschach demuestra como sería si debajo de la máscara y la capa hubiese una persona real. Marcado por todo lo que ha visto, ya no es capaz de distinguir grises, su paleta moral se reduce a blancos y negros. Su visión de la justicia se ha deformado hasta alcanzar niveles enfermizos, y sus ideas se han radicalizado hasta convertirse en una parodia de la idea del superhéroe clásico. Rorschach está loco, como lo estaríamos todos en su situación.

Cthulhu, de las novelas y relatos de H.P. Lovecraft


Cthulhu es uno de los antiguos dioses del cosmos que llegaron a la Tierra mucho antes de la aparición de los primeros humanos. Su poder es tan abismal que su simple mención es motivo de terror. Este ser tiene la capacidad de destruir planetas, simplemente mirarlo llevará a un hombre a la locura. Cthulhu representa el terror más absoluto, aquello que está por encima de nuestra comprensión. Todo lo que logremos entender sobre él nos llevará un paso a la locura. Cthulhu no da miedo, Cthulhu es el miedo. Si es un villano tan magnífico es porque no existe ninguna forma de enfrentarse a él, es muy superior al ser humano y a todo lo que llegará a ser.

Tetsuo, de Akira (Cómic y película de Katsuhiro Ōtomo)


La adolescencia es una dura etapa, nadie te entiende, odias a todo el mundo y tus cambios de humor son constantes. ¿Qué pasaría si justo en esa etapa consiguieses un enorme y casi incontrolable poder? Tetsuo es la imagen de la adolescencia, las dudas, la búsqueda del lugar en el mundo y la relación con las demás personas. Tetsuo descubre un gran poder, pero no sabe cómo ni para qué debe usarlo, está perdido en un mar de dudas, de descubrimiento personal y eso le lleva por el peor camino posible.

Patrick Bateman, de American Psycho (Novela de Bret Easton Ellis y película de Mary Harron)


Patrick Bateman tiene una vida envidiable, es el vicepresidente de una importante empresa, formal, apuesto y acaudalado que vive en uno de los barrios de más prestigio de Nueva York. Además tiene la afición de torturar, desmembrar y asesinar a gente. La doble vida de Bateman varía entre los lujos y restaurantes más caros y los mayores crímenes. Poco a poco su vida se va homogeneizando y cada vez es más incapaz de distinguir entre su vida privada y su faceta de psicópata.

GLaDOS, de Portal 1 y 2 (Videojuegos de Valve)



GLaDOS, la inteligencia artificial encargada de manejar los laboratorios de Aperture, es un máquina con conciencia propia y actitud amenazadora. Fusionando distintos módulos de sensaciones que se interconectan entre sí, GLaDOS genera una mente perversa, una exageración de los distintos sentimientos humanos que fueron insertados en ella, y que no es capaz de controlar. Ella se ve a sí misma como una semidiosa, capaz de controlar todas las instalaciones de Aperture. Pero lo realmente interesante es la relación que tiene con Chell, la protagonista de la historia y su única compañía, a la que considera una rival intelectual e intenta someter usando todas las técnicas que tiene. Esta relación es tan destructiva como personal, y una auténtica maravilla. Sin duda GLaDOS es una de las IA mejor escritas de la historia.

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