martes, 12 de abril de 2016

Añoro el Buen Terror, Parte I: Cine

No os podéis imaginar cuanto me duele el rumbo que está llevando el terror hoy en día. Da igual el medio, tanto cine como videojuegos están jodidos. El género de terror se ha casualizado hasta límites absurdos, reduciendo las posibles historias a un esqueleto predefinido del que parece que es imposible salir, rodeados de una carne insulsa, formada por los más estúpidos clichés del género, que la gente consume y disfruta cual inculta manada que no es capaz de imaginar algo mejor.

Y aquí estoy yo, incapaz de disfrutar de semejantes aberraciones, llorando como una niña por el valor perdido y, cual Jorge Manrique, añorando los tiempos pasados. Para los pocos que quedamos que, como yo, no concatenamos con la nueva ola de terror, escribiré dos artículos: uno sobre cine y otro sobre videojuegos, en los que haré un repaso de las obras que se salen de los estándares marcados por el rebaño, aún capaces de hacernos pasar miedo sin asquerosos y constantes jumpscares que intenten llamar nuestra atención.
El Resplandor