miércoles, 2 de marzo de 2016

Far Cry: Primal nos trata como a animales



El nuevo Far Cry: Primal está con nosotros, lleno de acción, trepidantes batallas y algún que otro mamut. Todos estamos deseosos de entrar en su mundo, sentirnos parte de la tribu wenja y disfrutar de las horas y horas que nos ofrece Ubisoft. Como no, siendo fiel a la saga, este nuevo Far Cry estará lleno de plantas que recoger, campamentos que liberar, y enemigos a los que derrotar, y una vez más, Ubisoft nos ha tomado a todos por animales.

Burrhus Frederic Skinner en 1948 realizó un experimento, que posteriormente fue llamado La caja de Skinner, con el que decía que podía condicionar a una paloma para realizara las acciones que él deseara. Para ello introdujo a la paloma en una caja con un botón que, cada vez que lo pulsara, recibiría una cantidad de alimento. Por puro azar, la paloma acababa tocando el botón y recibiendo comida. Después de varias repeticiones acababa asociando la acción de pulsar dicho botón con un refuerzo positivo, es decir, su premio, que es la comida. De esta forma, la paloma acababa pulsando una y otra vez el botón. Además, cada vez se le iba reduciendo la cantidad de alimento que se le daba por pulsación, necesitando de realizar más veces dicha acción para conseguir el mismo efecto.

¿Os suena de algo? A mi me suena a la saga Far Cry. Un mapa lleno de marcas, para quitar una marca necesitamos realizar una acción repetitiva, ya sea liberar un campamento, salvar a unos prisioneros o derrotar a ciertos enemigos. Por cada marca que quitamos se nos premia con un estímulo positivo, en este caso puntos, un arma, una mejora, o lo que sea. Según vamos mejorando necesitaremos quitar muchas más marcas del mapa para poder tener una cambio equivalente, puesto que las mejoras de armas serán más caras o necesitaremos más puntos de experiencia para subir un nivel. De esta forma acabamos enganchados durante 70 horas de nuestra vida en las que únicamente hemos realizado tareas repetitivas con las que hemos conseguido aumentar cierto número que realmente vale para poco o nada.
Empleado de Ubisoft asegurándose de que no dejes de jugar

Para Ubisoft somos lo que para Skinner la paloma, sabe perfectamente que si nos ofrece premios fáciles al principio, acabaremos horas y horas pulsando el botoncito, incansables, a la espera de nuestra recompensa, una recompensa que seguiremos buscando, aunque ya ni siquiera exista. Perderemos la humanidad y nos convertiremos en animales condicionados para seguir realizando misiones secundarias, para continuar quitando las marcas del minimapa y recibiendo nuestra dosis de puntos de experiencia que nos instarán a buscar rápidamente otra marca que quitar.

Con todo lo que he escrito no quiero parecer el salvador que intenta sacaros de las malvadas garras de Ubisoft, ni intento ser vuestro espíritu guía que os lleve por el buen camino. Sería hipócrita, ya que yo también tengo los pies manchados de mierda. Yo también he picado más de una vez en el cebo de Ubisoft, y he desperdiciado muchas horas en Far Cry 2, otras tantas en Far Cry 3, más las que se quedaron en Assassin's Creed 2 y no quiero ni pensar en las que se llevaron Assassins Creed Brotherhood y Revelations. Yo también soy humano, y si algo tengo claro es que, tarde o temprano, conseguiré el Far Cry: Primal, me sentaré en mi caja de Skinner y pulsaré el botoncito cual si no hubiese un mañana.

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