lunes, 22 de febrero de 2016

El día en que Tolkien condenó al mundo

Maldito sea el día en que Tolkien demostró su habilidad con la pluma. Aquel día en que, con ayuda de la mitología germánica y anglosajona, creó un mundo tan vivo como el nuestro, pasando de ser un hombre más a ser el dios creador de un nuevo y maravilloso mundo.

Amo todo lo que rodea a Tolkien, su imaginación desbordante, su rica mitología y sus alucinantes y únicas criaturas. Pero hay una cosa que odio, algo que él nunca pudo evitar, quizá ni se le pasara por la cabeza, algo que apareció tras su muerte: su legado.

jueves, 4 de febrero de 2016

Me cago en Dios

Joder si estoy loco. La locura ya es parte de mí, no puedo esquivarla, cual lapa se halla pegada a mi ser. Pero no me importa, he aprendido a apreciarla tal cual es. Me gusta rodearme de ella, que guíe mis movimientos. Mi vida es mejor desde que está conmigo, ahora soy capaz de ver, de ver lo que los demás ni imaginan. No me importa lo que piensen, no me importa lo que digan ni lo que hagan, eso no me detendrá. Pasaré por encima de ellos, ellos no son relevantes, no son capaces de  ver lo que yo veo. ¿No me convierte a mí eso en el cuerdo en un mundo de locos?