jueves, 28 de enero de 2016

Cuando me volví contra mí

Hace escasos días sucedió algo que me hizo plantearme el mundo, o más que el mundo, la gente que en él habita. El suceso en sí es efímero, algo sin importancia alguna, pero me sirvió como un hilo colgante en el interior de mi mente, del que pude tirar, escapando así de las garras de Uróboros que controla mis pensamientos. Un ciclo sin fin de pensamientos que se relacionaban para ver cómo la gente desperdicia su tiempo en tareas vanas, pensamiento que, a su vez, realimentaba mi ego, haciéndome ver cada vez más alta y contrastada la línea que separa lo bueno de lo malo, en el sentido artístico de estas palabras.

sábado, 16 de enero de 2016

Review: The Last of Us



Desde el día que salió al mercado The Last of Us se convirtió en juego de culto para muchísima gente. Nueves y dieces aparecieron en todas las revistas y páginas especializadas. Incluso mucha gente no dudó en considerarlo El Ciudadano Kane de los videojuegos. Para los que no entendáis esta comparación: al igual que a los videojuegos ahora, el cine durante mucho tiempo no era considerado un arte, sino un entretenimiento vacío y sin fondo. Mucha gente en los años 40 incluso insistía en que el cine era dañino, y que hacía a los jóvenes confundir realidad y ficción (que poco hemos evolucionado). Ciudadano Kane fue aquella obra que apareció en 1946 para demostrar sin lugar a dudas, que el cine sí es un arte.