jueves, 5 de noviembre de 2015

Menores, sexo y anime

Finalmente me decidí a a crear este blog, debido principalmente a las limitaciones de Twitter a la hora de expresar opiniones más complejas de cómo estaba lo que cené ayer, y a mi autoimpuesta necesidad de dar opinión sobre cualquier tema del que tenga un mínimo de conocimiento. A este blog le daré igual uso que en mi cuenta de Twitter, que enlazaré en algún lugar de este blog cuando averigüe cómo. Lo veo como una cuenta personal, para hablar de lo que quiera y cuando quiera, independientemente de si a nadie le interesa o incluso si pueda molestar a alguien, aunque espero que no. Mi intención nunca será esa.

Estéticamente es más feo que una nevera por detrás, soy consciente, está inacabado y es la primera vez que creo un blog, necesito un tiempo de adecuación a este nuevo medio y toquetear aquí y allá para aprender cómo funcionan las cosas. Dadme tiempo, ostia.

Una vez hechas las justas presentaciones os presento el detonante de la creación de este blog:

http://blogs.20minutos.es/goldman-sachs-is-not-an-after-shave/2015/11/05/la-onu-contra-el-abuso-infantil-en-el-manga-japones/

Joder Japón, que especial eres. Tanto para lo bueno, como para lo malo. Hoy le ha tocado al género lolicon ser atacado por la ONU, asegurando que este contenido debería estar prohibido. Para quien no lo sepa, el lolicon es el subgénero del manga y anime que muestra a personajes menores de edad en situaciones eróticas o sexuales más o menos explícitas.

He de reconocer que la primera vez que lo leí me pareció totalmente razonable que se quisiera prohibir. Al fin y al cabo es pederastia, y eso está mal. Pero entonces es cuando me doy cuenta que la supuesta ley que prohibiese estos contenidos iría mucho más allá de lo que parece a primera vista y podría afectar a muchas obras que seguramente no lo merezcan, por la dificultad de establecer dónde está la difusa línea de lo moral y lo inmoral. Pondré dos ejemplos de obras a las que afectaría esta ley.

El primer ejemplo que me vino a la mente es la serie Gantz. Muy a grosso modo y evitando spoilers ésta trata sobre un grupo de gente totalmente aleatoria que se ven obligados a enfrentarse a extrañas criaturas, a las órdenes de alguien o algo que desconocen, pero que amenaza con matarlos si no obedecen. La serie va mucho más allá de la acción genérica y trata temas como hasta donde llega la gente por vivir, los límites de la moral y el temor a la muerte. El problema radica en que la serie tiene más de un momento de desnudos y sexo entre sus personajes que, curiosamente, varios de ellos son menores de edad.

El segundo ejemplo es Akira, una obra ya muy conocida en occidente, que trata sobre una sociedad en que todo rastro de moral ha desaparecido y la lucha interna entre lo correcto y el poder. A esta película, de obligado visionado, le salpica el tema en una escena específica, en la que aparece de una forma bastante explícita, el intento de violación a una niña de 15 años

Existen mil y un ejemplos más de obras como estas, que se ven salpicadas de forma indirecta por las acusaciones que ha emitido la ONU y que no utilizan estas escenas como atractivo principal, sino que las usan con otros fines. En el primer caso sirven el propósito de marcar el tono tragicómico que va a seguir la serie y crear vínculos entre sus protagonistas mientras que el segundo trata de narrar la crudeza del mundo que nos presentan.

Por lo que llegamos a la pregunta clave. ¿Dónde ponemos el límite? Es muy difícil establecer una línea clara que separe el bien y el mal que no se base en ideas subjetivas y una ley nunca debería poder basarse en la objetividad. Entonces tendríamos que irnos a los extremos. ¿Prohibimos toda aparición de este tipo de contenidos y nos perdemos grandes obras del cine japonés como Akira, o permitimos totalmente este contenido y nos resignamos a que aparezcan obras de mal gusto o de dudosa moralidad?

En mi humilde opinión, y como amante de la libertad de expresión, opto por la segunda opción. Limitar el alcance del arte es un terreno que debería pisarse lo mínimo posible. El arte es una representación de la mente, y la mente no tiene límites.

Comentarme que opináis. Las cajas de comentarios están totalmente abiertas tanto a registrados como a anónimos.

Un saludo.

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